Pepe Abril, fotógrafo y laborista químico.

Pepe Abril, cuéntanos algo de ti como fotógrafo, tu trayectoria: ¿Por donde empezar?. Bueno te diré que en mi caso yo empecé al revés que la mayoría. Aprendí a revelar negativos y copias antes de haber disparado un solo carrete, bueno, ni siquiera tenía una “máquina de hacer fotos” . A los 14 años de edad me interesaba ayudar a un amigo, Pedro, para que su padre le dejara salir a dar “una vuelta”. Su padre era un fotógrafo lugareño de cuyo nombre no puedo acordarme, que le enseño a él a revelar para usar su tiempo en salir y hacer fotos en las casas, en las iglesias y donde le saliese trabajo. Por entonces el color no era comercial, la fotografía era en blanco y negro y todos estábamos sensibilizados a la abstracción de un mundo sin color, al que yo le veía muchas ventajas respecto de los colores “no reales” que luego, más adelante aparecieron en las “películas de color”. Bueno, así empecé hasta que pudieron traerme los “Reyes Magos” una cámara fotográfica, Una “Werlisa color”. Me duró mucho tiempo. Mi amigo Pedro y yo íbamos jugando con todo esto de vez en cuando. Luego el tiempo pasaba mientras compraba libros de fotografía e iba entrando en el mundillo de las sensibilidades, las posibilidades fotográficas con los distintos materiales del mercado. Soñaba con todo lo que leía. De mayor ya, hice cursillos, me asocié a comunidades fotográficas, participé en concursos, pude comprarme cámaras y objetivos con los que soñaba y entré, ya en serio, en el mundo del laboratorio fotográfico, mi verdadera vocación. -en todas las casas que me ha tocado vivir ha existido una habitación dedicada a mi cuarto oscuro- Ahora ya tengo un cuarto oscuro fuera de mi casa y se podría decir perfectamente que es donde vivo, o al menos donde paso la mayor parte de mi vida. Trabaje profesionalmente dentro de uno durante media vida y si volviera a nacer me gustaría hacer lo mismo: fotografías. Alicante es donde está ahora mi laboratorio…mi casa.

¿Por qué la fotografía? En mi época joven no existía la libertad de expresión y éramos muchos los inconformistas que queríamos “cambiar el mundo” viví la época “Hippy”. Yo había descubierto que haciendo, con “Pedro”, fotos de una misma escena humana, cada uno mostrábamos una opinión distinta de lo que habíamos fotografiado. ¡¡¡Hurra!!! había descubierto que puedes opinar sin decir ni media palabra a través del visor de la cámara, y eso, en un mundo cerrado a la libertad era algo muy grande. Así me entregué a la fotografía y como consecuencia de aquello, mi tipo personal de estilo es la “Fotografía social” la que dice algo o ayuda a alguien, independientemente de los aspectos técnicos, que si bien ayudan a realzar aportan poco contenido, a la idea o la intencionalidad.

¿Cual es tu referente, si es que lo tienes, histórico y presente dentro del mundo fotográfico? Referencias tengo muchas. Los fotógrafos clásicos son todos referentes míos, pero tengo predilección por aquellos que, como Robert Capa, dicen: “Si tu foto no la ves suficientemente buena, es porque no estabas lo suficientemente cerca” o aquellos que, como H. C. Bresson, decían. “Espera, espera que sea el momento oportuno y dispara”. En realidad todos tienen buenísimas fotos que se pueden ajustar a mi tendencia natural, y es que yo, a estas alturas, digo lo que dice actualmente Joseph Koudelka: “No existen para mi los grandes fotógrafos existen las grandes fotografías”.

¿Piensas que la Fotografía en España queda relegada a un plano inferior en el mundo artístico? Si, respecto del “mundo occidental”. El porqué creo que hay que buscarlo en el hecho de haber sido un pueblo, que ha vivido durante mucho tiempo “mirándose su propio ombligo, sin asomarse para nada a la ventana”…también hemos dejado que nos las cierren…y hasta la puerta…y la negativa a mirar y vernos en el espejo para juzgarnos en voz alta, ha provocado, creo, en gran medida el desconocimiento del arte…entre otras cosas…

¿Como has alcanzado esa conexión de lo artístico con tu estética fotográfica? Precisamente yo tampoco tengo una respuesta clara a esa pregunta. Lo que es artístico es algo que pertenece a lo personal… Tras haber superado el “megusta/nomegusta” llegas a la conclusión de que es instintivo que tus fotos hablen por sí mismas o contengan evidencias que la generalidad se niega a reconocer. Es el autor el que está al servicio de su idea, si es que la tiene y que él es poco consciente del resultado psicológico que va a provocar con sus fotos. Siempre, siempre, siempre son las fotos las que cuentan y no el autor porque son ellas las grandes no los fotógrafos.

¿En qué ámbito de la fotografía, en qué temática, te desenvuelves mejor? En mi caso, fotografiar lo que no es físico, la alegría, la tristeza, el poder, la humildad, la riqueza, la pobreza, el odio, el amor…es una manera intentar conectar con el arte… ello, porque me divierte hacer fotos mientras me relaciono con alguien, me gusta llegar a su interior buscando lo que quiero de esa persona. La mía es una fotografía de tipo social, busco al ser humano, el “escenario” puede ayudar a mostrar mejor una idea pero es solo un escenario…me interesa la escena, el escenario, para mí, puede llegar a ser una “bonita postal”, pero nada más .

¿Como es tu centro de trabajo habitual y de qué materiales te sirves? Mi centro de trabajo ha sido siempre un laboratorio fotográfico, y sigue siéndolo. Es, actualmente, un local de 35 metros cuadrados que contiene una “zona húmeda” para el revelado de películas de color, diapositivas y blanco y negro así como el positivado químico de papeles fotosensibles, y frente a esta zona un área “seca” donde se encuentran tres aparatos de ampliación, cortadoras de papel, bases de registro, planchadoras de papel fibra y acabado. Es un cuarto oscuro en el que también se trabaja iluminados por una o varias luces rojas (un “darkroom”). Estos aparatos, alemanes y norteamericanos han sido fabricados por fabricantes como Beseler, Kodak o Jobo y bancadas y picas de trabajo artesanales.

Entre los materiales consumibles, películas de Kodak como Tri-X, ilford como Delta, Agfa como APX100 y papeles Ilford, Foma o Kentmere actualmente, aunque cuando hago trabajos a encargo llegan a mis manos todo tipo de materiales. Para el montaje de las fotografías tengo los servicios de una tienda de arte local (Art&Things).

¿Qué importancia le das a la formación fotográfica y si esta debe limitarse a lo estrictamente técnico o cabe lo estético y filosófico en ella? La formación fotográfica es algo que marca la calidad técnica de las fotografías de un autor y por supuesto le doy un valor determinante y dentro de lo técnico enmarco a lo estético aunque no lo filosófico. Lo que pertenece al mundo de la intelectualidad corresponde a lo personal del autor, es algo que le imprime de personalidad, algo que identifica al autor en cada una de las fotografías. A colación de esto he de decir a los que solo conocen la técnica digital que la técnica “analógica” (no me gusta esta palabra) necesita de un aprendizaje distinto, así como una forma de mirar y pre-visualizar distintas. Que lo fotoquímico requiere mucha más disciplina y método.

¿Crees que el mundo de la fotografía química está relegando a los últimos románticos o está viva y tiene futuro? Mira. Cuando “se inventó” la fotografía, los malos pintores abrazaron la fotografía porque vieron que no se necesitaba saber pintar para hacer un retrato y muchos de ellos dijeron: “¡¡La pintura ha muerto!!…craso error. Cuando llegó el color a la fotografía, muchos como aquellos dijeron, ¡¡el blanco y negro ha muerto!!, el color es más atractivo…craso error… . Y cuando “se descubrió” la creación de imágenes de forma matemática “El Marketing” dijo: ¡¡Ha muerto la fotografía analógica!! (nombre inventado por ellos), robaron el nombre a la fotografía y a “eso” que vendían ellos lo bautizaron como “Fotografía digital”… craso error.

Yo creo que puede convivir todo porque todo tiene su utilidad. Creo que la diversidad es buena, no así los intereses comerciales. Tampoco se debe llamar a nadie “romántico” de forma peyorativa, como sinónimo de anticuado. De hecho, y yo lo compruebo a diario, muchos desengañados de los discos duros vuelven al carrete como forma de conservar de forma permanente sus imágenes. La fotografía tiene futuro porque es la mejor manera de asegurar la veracidad histórica de los sucesos, porque no necesitas superdiscos duros (que caducan en el tiempo) para conservar imágenes. Porque las sales de plata son eternas y los medios informáticos muy perecederos. Porque los coleccionistas de obra fotográfica siguen prefiriendo las eternas sales de plata y sus acabados museísticos y de archivo. Porque para hacer fotografías no hace falta comprar cámaras cada dos por tres, con una tienes para toda la vida. Porque de nada sirve hacer muchísimas imágenes para que queden almacenadas en el PC y no volver a saber de ellas…en fin, yo sigo teniendo alumnos jóvenes en mi laboratorio, amigos fotógrafos dan clases de gran formato usando placas y otros de técnicas alternativas como “colodión húmedo” “marrón Van Dike” “goma bicromatada” “cianotipia” etc.

En resumen, lo que es fácil no tiene valor (aunque tenga mucho precio).Lo que todo el mundo puede hacer no se considera de valor. Solo lo difícil puede considerarse como arte…¿Sería arte la pintura si todo el mundo supiese pintar?…

¿Te pesan las operaciones habituales que realizas en los trabajos de laboratorio, comparándolas con la era moderna de Photoshop? Cuando no sabes, no conoces, no amas lo que haces te pesa todo. Tengo 66 años y sigo disfrutando lo inimaginable cuando la imagen que tomé anteayer aparece ante mis ojos ahora envuelta en una atmósfera roja dentro del líquido revelador. Es algo tan sumamente placentero, mágico, vivo y auténtico que merece la pena cualquier proceso previo y posterior. Cuando amas lo que haces te sobra lo demás. Para mi no existe la era moderna del fotochó ese, existe la tendencia humana al mínimo esfuerzo. (Aunque dudo mucho que lo digital requiera menos esfuerzo).

¿Digital contra químico? No, no se pueden comparar las matemáticas vs la química. Una cosa es el sistema binario de dígitos (01) para leer lo que tienes delante y otra muy distinta dejar que la luz entre en la cámara e imprima sus fotones en los haluros de plata que hay dentro de una película sensible a la luz. Son cosas distintas. Lo primero pueden hacerlo mis nietos y lo segundo requiere el aprendizaje y muchos ensayos, pruebas y errores. Son opciones. Digital para muchos y lo de siempre para las minorías. En mi caso prefiero el blanco y negro de siempre, la gama tonal y el look de las sales de plata.

¿Como ves el futuro profesional del fotógrafo con la catarsis que está produciéndose debido a la crisis? Profesionalmente, el fotógrafo hace tiempo que sufrió como ningún otro profesional la dictadura del marketing cuando tuvo que cerrar su negocio y el que quiso seguir tuvo que retirar sus máquinas, sus laboratorios y comprar toda la nueva serie de aparatos informáticos para poder mantenerse como autónomo. Hoy…¿Donde encontrar una tienda de fotografía? En mi barrio no hay y en el de al lado tampoco. Se cargaron a muchos. Hoy los que pueden sobrevivir son unos afortunados, y recurriendo a actividades poco usuales de siempre. Yo creo que hoy el fotógrafo no es el creativo en una empresa, el creativo es otro u otros y se limita a manejar técnicamente la cámara y dispara cuando un equipo, ajeno a la fotografía, decide.

No soy adivino y no sé si el futuro profesional del fotógrafo será fructífero. Lo que sí creo es que para mantenerse en un mundo que ya cree que un fotógrafo no es un artista, que el fotógrafo es alguien que pulsa el disparador de una cámara, va a tener que desarrollar su imaginación con otras actividades que conduzcan a la venta de fotografías. Espero que el marketing de venta de cámaras no termine con el profesional de la fotografía, aunque no solo el marketing, también últimamente veo a muchos aficionados haciendo gratuitamente fotobooks a muchas/os modelos.

El futuro será para los fotógrafos que hagan algo distinto, de eso estoy seguro.

TITULAR:

“El futuro es de los fotógrafos que hagan algo distinto”

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