Jesún Limarquez

Por José G. Granado.

 

            Soy un defensor de la fotográfica artesana. Y me refiero con ello al estilo del fotógrafo, a la toma y al acabado de la fotografía. Hoy, para la fotografía, creo que es un valor añadido que haya aun fotógrafos que se atrevan a ello, pese a la vorágine de un mundo comercialmente agresivo, especialmente cuando se aferran fuertemente a la química como es tu caso

¿Son esas algunas de tus motivaciones? Bueno, creo que mi motivación es puramente egoísta, la fotografía, según la percibo yo, es un acto voluntario que obedece a la necesidad interna de expresar visualmente algo que has percibido o sentido. El tipo de fotografía que practico, es para mí, un aliciente más dentro del ejercicio fotográfico.

Es cierto que el mundo comercial es tremendamente agresivo, pero, al menos en mi caso, la fotografía química corre su camino ajeno a ese mundo, y se queda más en el plano personal o artístico.

 ¿Cuales son tus emociones, alegrías o adicciones dentro del mundo de la fotografía? ¿Emociones? Muchas, sino todas, cada vez que cargo un chasis con película plana, cada vez que armo el obturador, cada vez que escucho los engranajes dispararse, el ver como emerge una imagen que hace unos segundos era un fantasma latente.

Alegrías? Pocas, por desgracia estamos en un país al que el arte le importa una mierda, y nos lo dejan bien claro desde chicos con una formación escolar paupérrima.

Adicciones? Uff!!, me considero argentodependiente, con eso te digo todo.

 ¿Quién ha influido más en tu decisión por la fotografía química? Yo mismo, desde pequeño las artes plásticas me atraparon, comencé con carboncillo, pasé a la pintura al óleo, y pensé (que equivocado estaba) que la fotografía era un medio más dinámico y rápido.

Soy muy cabezón y el tener que aguantar a muchos amigos llamarme carca, antiguo, y otras lindezas, no han conseguido más que me afiance mas en las técnicas con las que disfruto.

Siempre he tenido claro que la fotografía digital la aparto para proyectos laborales muy determinados y que hoy en día prácticamente ya no hago.

¿Cómo te defines como fotógrafo? Cuéntanos alguno de tus secretos. Aquí me quito la careta y reconozco que no me considero fotógrafo, solo me considero un humilde investigador de técnicas fotográficas. Quizás mi auto exigencia o mi inseguridad (al final, una siempre va de la mano de la otra) me impiden mostrarme como fotógrafo. También es cierto que dedico muchísimo más de mi tiempo a investigar que a crear, quizás por falta de tiempo en la actualidad.

Secretos tengo pocos, siempre me acuerdo de que para crear se necesita un 1% de inspiración y un 99% de transpiración. La fotografía es dar el callo y no parar.

 ¿Qué ventajas tiene lo químico respecto a lo numérico, es quizás una cuestión de estética y discurso artístico o romanticismo? Para mí que la cuestión no es enumerar ventajas o inconvenientes, cada una tiene su terreno, es innegable que hoy en día la fotografía digital es un gran avance en cuanto a celeridad de resultados, y que para los campos comerciales eso es una gran ventaja, pero en terrenos donde el tiempo es relativo, donde la impronta del acto es más importante o tanto que el resultado final, la fotografía química no tiene rival. La estética es un factor que la fotografía digital está empeñada en emular desde sus inicios, cosa que no me gusta, porque …. Teniendo una herramienta tan poderosa, ¿por qué no se innova, por qué se emula?

En cuanto a los discursos artísticos, soy de las personas que cuando quiere ver fotografías, quiere ver imágenes, para leer justificaciones infumables me voy a una biblioteca. La imagen ha de primar por encima de todo, algo de información técnica de lo que se está visualizando debería ser norma (puesto que con ello colaboras a la culturización visual de la gente), pero inventarte un texto para dar prestancia a una imagen, es recurso del mal fotógrafo.

Con respecto al romanticismo… a la nostalgia…. Pues no, no hay ni romanticismo y mucho menos nostalgia. Uno solo puede sentir nostalgia de algo que ha realizado hace tiempo, y dudo mucho que un chaval de 30 o 40 años hiciera muchos colodiones veinte años atrás, por ponerte un ejemplo.

 ¿La fotografía química es mágica?  En absoluto, la fotografía química o digital, es ciencia. La magia es para los magos, aunque visto el mercado actual, hay gente que hace magia para vender según que cosas.

 ¿Qué motivos crees que son los responsables del auge de la química en estos últimos tiempos?  Modismos unidos a una herramienta de popularización tan impresionante como es la red. Hoy en día, quieres aprender ebanistería y tienes dos mil tutoriales que si bien no te convertirán en un ebanista, te darán unas pautas básicas que de otra forma solo de forma presencial podrías obtener. También es verdad que mucha gente se ha dado cuenta que la fotografía química y digital no están tan lejos la una de la otra, unos han vuelto a desempolvar las cámaras (aquí sí que podemos usar el término nostalgia o romanticismo), otros que no lo habían conocido, sienten curiosidad… y eso siempre es bueno.

La generación que ha crecido directamente con la fotografía digital, ¿Crees que se interesarán por los proceso antiguo?  Estoy seguro que sí, de hecho en mis cursos un gran porcentaje, son gente muy joven. Los jóvenes tienen la virtud de la curiosidad y el defecto del ímpetu incontrolado, si logran frenar al segundo y perseverar en el primero, se convertirán en verdaderos amantes de la fotografía química.

¿Es la fotografía para ti una idea previa para conseguir el resultado que deseas o, por el contrario, improvisas y experimentas? Mi modo de usar las técnicas son determinantes para la imagen que voy a realizar, siempre me encuentro explicando que hago fotografía de dentro hacia afuera, y no de afuera hacia dentro. No busco en el exterior y capto, yo busco en mi interior y realizo. Con esta forma de expresarme, puedo elegir de forma previa la técnica que voy a usar, ya que tengo muy claro la imagen final que he pensado.

Centrémonos ahora en un proceso que me llama mucho la atención y que practicas y enseñas. Me refiero al colodión húmedo ¿Cómo fue tu primer contacto con el colodión y por qué? Bueno, mi aventura con el colodión viene de lejos, cuando cayó en mis manos un libro de Edward Sheriff Curtis donde documentaba las tribus nativas que quedaron relegadas en reservas. Al ver esas imágenes, esas calidades, me dije que tarde o temprano realizaría esa técnica. Me costó cuatro años de investigación el ponerme a ello pero mereció la pena, es una técnica fabulosa.

 ¿Has tenido dificultades para encontrar el equipo y el material fotográfico necesario? Digamos que vas a la tienda de la esquina y no es muy normal encontrar yoduro de amonio o bromuro de litio por ejemplo, … la química hay que buscarla en almacenes especializados. El equipo sin embargo es mas fácil, dado que en el mercado de segunda mano se mueve mucho material e incluso con el auge de esta técnica están floreciendo artesanos que fabrican cámaras y utillaje. Por poner un ejemplo la firma Chamonix ha lanzado además de sus cámaras de gran formato una serie de accesorios, (chasis adaptados, tanques para el nitrato de plata) específicos para colodión húmedo.

Enseñas, por tanto eres uno de los expertos sobre la técnica fotográfica del colodión húmedo. ¿Qué es el colodión húmedo?  Advierto que explicar este proceso en pocas líneas implica comprimir mucha información, pero…sin entrar en cuestiones químicas diríamos que el colodión no es otra cosa que una suerte de barniz que contiene una serie de sales (bromuros, yoduros o cloruros). Esta solución se deposita normalmente sobre una placa de cristal o metal y esta se sumerge a oscuras en un baño de nitrato de plata. Estas sales se combinan con la plata y forman sales de plata o fotosensibles. Se saca la placa del baño de nitrato de plata, se escurre, se carga en el chasis de la cámara, se expone, se revela, se para y se fija. Todo el proceso debe de hacerse mientras la placa esta húmeda, (de donde toma su nombre), ya que si el colodión se seca, el revelador no puede penetrar y actuar sobre las sales.

Como puedes ver tiene muchos pasos que a los fotógrafos químicos nos son muy familiares, aunque la metodología cambia bastante.

 ¿Cree que debemos entender el colodión húmedo como una técnica fotográfica apta para estos tiempos dónde se requiere la premura o debemos entenderlo como un arte histórico? Al colodión húmedo hay que entenderlo como lo que es, una técnica histórica, que hoy en día unos pocos fotógrafos han incluido en su forma de expresión, pero no, .. .no es apta para todos los públicos. Hay que entender que debido a las características del mismo proceso, con esas exposiciones largas, se pierde el concepto de instantánea, con lo que se limita el tipo de fotografía a realizar y por tanto a los fotógrafos que desean acceder a esta técnica…. Amén de que la curva de aprendizaje es muy empinada y no es una técnica cómoda precisamente, quien la conozca y sepa lo que hay que cargar para hacer una foto en exteriores lo entenderá perfectamente.

 ¿Con Photoshop podríamos simular el resultado del colodión? ¿Se puede emular una pintura al óleo en digital?…. si, quizás tras una pantalla todo parezca o pueda parecer igual, pero el colodión húmedo tiene mucho de “objeto”, y como tal necesita representarse de forma tridimensional. La bidimensionalidad de una pantalla mata la belleza, ( y en gran parte la sinceridad ), de esta técnica.

 ¿ Ahora mismo, tienes algún proyecto nuevo? A corto plazo y a medio plazo seguiré apostando por la formación de calidad que imparto en SlowPhoto, junto con mis compañeros. Iremos ampliando la oferta de talleres ya que aunque se me conozca más como colodionísta, disfruto con muchas otras técnicas.

             Actualmente imparto colodión húmedo y carbón transportado, pero en breve incluiré otras técnicas como el colodión seco, aristotipo, y alguna sorpresa más.

A largo plazo no suelo hacer planes, la vida es un viaje a corto plazo y perder el tiempo en proyectos futuribles no comulga conmigo.

 

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